1º Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas. Es eterno, inmutable, inmaterial, único, omnipotente, soberanamente justo y bueno.
2º El Universo es creación de Dios. Abarca todos los seres racionales e irracionales, animados e inanimados, materiales e inmateriales.
3º Más allá del mundo corporal, morada de los Espíritus encarnados, que son los hombres, existe el mundo espiritual, morada de los Espíritus no encarnados. En el Universo hay otros mundos habitados por seres de diferentes grados evolutivos: iguales, más evolucionados y menos evolucionados que los hombres.
4º Todas las leyes de la Naturaleza son leyes divinas, puesto que Dios es su autor. Abarcan tanto las leyes físicas como las leyes morales.
5º El hombre es un Espíritu encarnado en un cuerpo material. El periespíritu es el cuerpo semimaterial que une el Espíritu al cuerpo material.
6º Los Espíritus son los seres inteligentes de la creación. Constituyen el mundo de los Espíritus, que preexiste y sobrevive a la vida material.
7º Los Espíritus son creados simples e ignorantes. Evolucionan, intelectual y moralmente, pasando de un orden inferior a otro más elevado hasta alcanzar la perfección, cuando gozan de inalterable felicidad.
8º Los Espíritus mantienen su individualidad, antes, durante y después de cada encarnación.
9º Los Espíritus son los seres inteligentes de la creación. Constituyen el mundo de los Espíritus, que preexiste y sobrevive a la vida material.
10º Los Espíritus re encarnan tantas veces como fueren necesarias para su propio perfeccionamiento.
11º Los Espíritus evolucionan siempre. En sus múltiples existencias corporales pueden estacionarse, pero nunca retroceden. La rapidez de su progreso intelectual y moral, depende de los esfuerzos que hagan para llegar a la perfección.
12º Los Espíritus pertenecen a diferentes órdenes, conforme con el grado de perfección que hayan alcanzado: Espíritus Puros, que han llegado a la máxima perfección; Espíritus Buenos, en los cuales predomina el deseo del bien; Espíritus Imperfectos, caracterizados por la ignorancia, el deseo del mal y las pasiones inferiores.
13º Las relaciones de los Espíritus con los hombres son constantes, y han existido siempre. Los Espíritus buenos nos inducen al bien, nos sustentan en las pruebas de la vida y nos ayudan a soportarlas con coraje y resignación. Los imperfectos nos inducen al error.
14º Jesús es el guía y modelo para toda la Humanidad. Y la Doctrina que enseñó y ejemplificó es la expresión más pura de la Ley de Dios.
15º La moral de Cristo, contenida en el Evangelio, constituye el derrotero para la evolución segura de todos los hombres, y su práctica es la solución para todos los problemas humanos y el objetivo hacia el cual debe dirigirse la Humanidad.
16º El hombre tiene el libre albedrío para obrar, pero es el responsable por las consecuencias de sus acciones.
17º La vida futura reserva a los hombres penas y gozos compatibles con su proceder, respetuoso o no de la Ley de Dios.
18º La oración es un acto de adoración a Dios. Está en la ley natural y es el resultado de un sentimiento innato en el hombre, tanto como es innata la idea de la existencia del Creador. La oración mejora al hombre. Aquel que ora con fervor y confianza es más fuerte contra las tentaciones del mal, y Dios le envía a los buenos Espíritus para que le asistan. La oración es un auxilio que nunca se niega, cuando es pedido con sinceridad.